Cuánto tiempo sin escribir, ¿verdad? Eso es que me he mantenido ocupada, y es bueno.
Hoy tengo que desenmascarar al peor enemigo de la mujer. El que nos han metido a nosotras mismas en el cerebro.
Con años que son como golpes de martillo en el yunque y nuestras mentes como el metal al rojo que no puede evitar doblegarse, la sociedad actual nos mete ideas tan profundamente en nuestras cabezas que las asimilamos como propias. Algunos metales necesitan más golpes, otros se doblan a menor temperatura, pero a todos al final nos hacen mella. Y ya está bien.
Allí estaba yo, en la playa, sentada en la toalla. Se activa la "MIERDAVISIÓN" y empiezo a analizarme y a suspender el examen. Que si estoy demasiado blanca (¿cómo voy a estar, si curro más de 12 horas frente a una pantalla?), que si estoy flácida, que si tengo más culo, que si aquí hay una marca extraña, etc etc. Pongo la espalda recta, meto tripa, encojo piernas y estiro empeines de los pies para que el gemelo se tense. Postureo total bajo el sol aguantando la estúpida e incómoda pose cuando lo que quiero es hacer un castillo de churretes en la arena (algunos no crecemos).
Llego a casa, me ducho, me siento y pienso. A lo mejor tengo que empezar a controlar lo que como porque llegando a una edad mi metabolismo puede cambiar y... por suerte aquí se detiene la cadena de pensamientos. ¿Y QUÉ? ¿Y gano peso? ¿¿Y QUÉ??
El sonido del rasgueo del papel de un enorme helado de trufa doble irrumpe en la noche como una ovación. Con mordiscos furiosos me voy comiendo la trufa y todas las ideas de mierda impuestas por años de adoctrinamiento publicitario y social.
Tengo patas de gallo porque me río mucho.
Tengo ojeras porque duermo poco.
Tengo piernas fuertes, rápidas, con las que he podido trepar paredes más altas que yo sin usar las manos.
Soy blanca porque trabajo (y sueño y sociabilizo y grito) a través de libros y pantallas.
Y la siguiente vez que voy a la playa no me escondo. Juego, río, me rebozo y hasta le enseño el culo (blanco nuclear) a media playa cuando una ola me baja el bikini. A nadie parece importarle y a los que me importa que les importe ríen conmigo.
Porque ya está bien. De odiarnos, de juzgarnos, de perder siempre la partida. De aspirar a una irrealidad incompatible con la vida normal de cualquier persona. De decirnos mensajes de auto-ayuda zafios y buenrollistas. No solo nosotras tenemos que querernos a nosotras mismas. La sociedad debe aprender a querernos como seamos y dejarnos en paz de una vez.
Estás sana, estás de vacaciones y hace un año que no te pones un bikini. ¿Y QUÉ?
martes, 5 de agosto de 2014
lunes, 23 de diciembre de 2013
Ser mujer
No puedo evitar dar mi opinión sobre un hecho que nos retrocede treinta años de lucha social femenina.
Soy una mujer de 28 años. Me he criado en un entorno normal, ni muy estricto ni muy liberal, con los prejuicios e imposiciones típicos de mi generación que poco a poco se superan. Desde mi primera relación sexual hasta hoy solo he tenido dos parejas, ambas relaciones estables de años de duración, una de ellas aún en vigencia. No he tenido líos de una noche, ni follamigos ni calentones con un desconocido ni nada similar. Nunca he tenido que recurrir a la píldora del día después ni se me ha olvidado tomar la píldora anticonceptiva ni he pensado "bueno, por una vez no pasa nada" y tenido coito sin preservativo. Nunca me he hecho una prueba de embarazo, no la he necesitado. Soy una de esas mujeres no excesivamente indignas según la derecha de este país. Una de esas mujeres que podrían estar de acuerdo con esta nueva ley anti-aborto porque a mí no me ha hecho falta, ¿no?
Y una mierda.
He contado todo esto para quitar de la cabeza esa estupidez de que las únicas que están a favor de abortar son las mujeres que llevan otro estilo de vida (más indigno, más pecador, más sucio a sus ojos) ya que a las que somos "buenas chicas" esto no nos afecta. Sí me afecta porque soy mujer. Soy mujer y estoy hasta el coño, ya que hablamos de ello.
Estoy harta de que sigamos criando mujeres avergonzadas de follar. Avergonzadas de su cuerpo, de sus decisiones, del qué dirán. Avergonzadas porque perder la virginidad para ellas es mancillarse y para ellos triunfar. No llego a los treinta años y mi generación está educada en su mayoría así, reprimidas en su adolescencia por los estigmas de ser "ligerita de cascos" y por el qué dirán, y por no poder traer a su novio al cuarto mientras su hermano se folla al ligue de turno al otro lado de la pared.
Somos un puto país machista y estoy hasta el coño de qué decidan qué tengo que hacer con el mismo. Desde si tengo que depilármelo o no hasta qué entra y qué sale. Porque esto es lo que me de verdad me jode. Nunca se me ha planteado en la vida abortar. Debido a la vida que he llevado y os he explicado, sabiendo que cuento con el apoyo familiar que cuento, yo no abortaría si ahora me quedase embarazada de mi pareja y os aseguro que ni nos lo podemos permitir ni estamos preparados. Pero encontraríamos un camino y tomaríamos esa decisión entre los dos porque nos queremos.
No todo el mundo tiene esta situación y por lo tanto no estoy de acuerdo en imponerle a nadie una decisión moral. ¿Qué clase de padres van a ser si se les impone? ¿No es más saludable que sean padres habiendo podido elegir? ¿De verdad es más humano dar a luz a un bebé al que no le diagnostican ni meses de vida dentro de una incubadora en un estado vegetal? ¿Alguien cree aún que abortar es la opción fácil de cualquier mujer normal? Es una decisión dura que a la mayoría de ellas, por no decir a todas, les hará preguntarse de por vida cómo habría sido. Les hará cuestionarse siempre. Pero están en su derecho de tomarla.
Porque no todas las mujeres tienen que ser madres. Porque no todas las mujeres quieren ser madres. Porque un hombre no debería mandar en el coño de nadie.
¿A que ahora no hay huevos de hacer otro anuncio como el de Campofrío? Porque yo sí que cambio ser un país de gritones, cierrabares y graciosillos por tener derechos europeos.
Soy una mujer de 28 años. Me he criado en un entorno normal, ni muy estricto ni muy liberal, con los prejuicios e imposiciones típicos de mi generación que poco a poco se superan. Desde mi primera relación sexual hasta hoy solo he tenido dos parejas, ambas relaciones estables de años de duración, una de ellas aún en vigencia. No he tenido líos de una noche, ni follamigos ni calentones con un desconocido ni nada similar. Nunca he tenido que recurrir a la píldora del día después ni se me ha olvidado tomar la píldora anticonceptiva ni he pensado "bueno, por una vez no pasa nada" y tenido coito sin preservativo. Nunca me he hecho una prueba de embarazo, no la he necesitado. Soy una de esas mujeres no excesivamente indignas según la derecha de este país. Una de esas mujeres que podrían estar de acuerdo con esta nueva ley anti-aborto porque a mí no me ha hecho falta, ¿no?
Y una mierda.
He contado todo esto para quitar de la cabeza esa estupidez de que las únicas que están a favor de abortar son las mujeres que llevan otro estilo de vida (más indigno, más pecador, más sucio a sus ojos) ya que a las que somos "buenas chicas" esto no nos afecta. Sí me afecta porque soy mujer. Soy mujer y estoy hasta el coño, ya que hablamos de ello.
Estoy harta de que sigamos criando mujeres avergonzadas de follar. Avergonzadas de su cuerpo, de sus decisiones, del qué dirán. Avergonzadas porque perder la virginidad para ellas es mancillarse y para ellos triunfar. No llego a los treinta años y mi generación está educada en su mayoría así, reprimidas en su adolescencia por los estigmas de ser "ligerita de cascos" y por el qué dirán, y por no poder traer a su novio al cuarto mientras su hermano se folla al ligue de turno al otro lado de la pared.
Somos un puto país machista y estoy hasta el coño de qué decidan qué tengo que hacer con el mismo. Desde si tengo que depilármelo o no hasta qué entra y qué sale. Porque esto es lo que me de verdad me jode. Nunca se me ha planteado en la vida abortar. Debido a la vida que he llevado y os he explicado, sabiendo que cuento con el apoyo familiar que cuento, yo no abortaría si ahora me quedase embarazada de mi pareja y os aseguro que ni nos lo podemos permitir ni estamos preparados. Pero encontraríamos un camino y tomaríamos esa decisión entre los dos porque nos queremos.
No todo el mundo tiene esta situación y por lo tanto no estoy de acuerdo en imponerle a nadie una decisión moral. ¿Qué clase de padres van a ser si se les impone? ¿No es más saludable que sean padres habiendo podido elegir? ¿De verdad es más humano dar a luz a un bebé al que no le diagnostican ni meses de vida dentro de una incubadora en un estado vegetal? ¿Alguien cree aún que abortar es la opción fácil de cualquier mujer normal? Es una decisión dura que a la mayoría de ellas, por no decir a todas, les hará preguntarse de por vida cómo habría sido. Les hará cuestionarse siempre. Pero están en su derecho de tomarla.
Porque no todas las mujeres tienen que ser madres. Porque no todas las mujeres quieren ser madres. Porque un hombre no debería mandar en el coño de nadie.
¿A que ahora no hay huevos de hacer otro anuncio como el de Campofrío? Porque yo sí que cambio ser un país de gritones, cierrabares y graciosillos por tener derechos europeos.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Mujeres vellas y bellas
Hace poco salió como portada de un periódico gratuito el blog de una joven periodista que llevaba sin depilarse más de medio año. Acompañaba el artículo una foto de la chica exhibiendo axilas y piernas. Hasta aquí, al margen de preguntarse uno cómo puede ser noticia la elección depilatoria de una persona, todo normal. Lo triste fueron los comentarios. "Antihigiénico" fue el comentario negativo más suave, llegando a los de guarra para arriba con facilidad. También había gente que la apoyaba y que enseguida era tachada de "cerdas", "hippies", "feminazis", etc etc. Lo más lamentable es que había una mayoría de comentarios femeninos negativos. Vamos a ver.
No soy excesivamente feminista, o quizás lo correcto sería decir que tengo un feminismo dividido en compartimentos estancos. Por ejemplo, obviamente creo en la igualdad de salarios desempeñando el mismo cargo hombres y mujeres, pero me la repampinfla bastante la igualdad en la lengua. Me niego a dar patadas al diccionario gratuitas solo porque las mujeres no podamos quitarnos el complejo de inferioridad.
Aquí muchas estaréis desacuerdo conmigo, y lo entiendo y respeto. Pero es que yo no me veo como mujer, me veo como INDIVIDUO. Y como individuo me da igual que se diga "Hola a todos" y no "Hola a todxs/tod@s" de la misma manera que a los hombres les da igual que no haya "periodistos". A los hombres les da igual.
A los hombres les da igual que existan tíos a lo Brad Pitt, pueden mirarse al espejo con todos sus defectos supuestamente alejados del ideal de belleza masculino y sentirse bien consigo mismos. Las mujeres no. Las mujeres siempre tenemos esa Natalie Portman inalcanzable en nuestra cabeza a la que buscamos emular, esos pechos turgentes, redondos, perfectos y naturalmente imposibles que queremos tener, esos labios carnosos, esas narices chiquititas, esa cintura muchas veces desproporcionadamente estrecha. Las dietas y el ejercicio traspasan el querer estar sano y van más allá, llegando incluso a la cirugía.
No estoy en contra de la cirugía. No estoy en contra de que cualquier persona haga lo que crea necesario para sentirse mejor consigo misma siempre que no se haga daño. Pero me jode, me repatea y me cabrea que sea una mayoría de mujeres las que seguimos auto-imponiéndomos todas las mierdas de la sociedad y que en cuanto vemos a una que se sale de esa barrera (como la chica que no se depila) seamos de las primeras en tirar piedras basándonos en unos argumentos que nos han metido a capón todos estos años sin una puñetera base científica.
Depilarse NO es higiénico. El vello tiene una función protectora y preserva la humedad en los sitios en los que la piel lo necesita. No lavarse es lo que no es higiénico. George Clooney tiene pelos en el pecho y estoy segura de que el ya mencionado Brad Pitt no se rasura las pelotas ni las axilas. Y no pasa nada. A nadie se le ocurre decir "uf, con esa pelambrera seguro que huele mal". No. Pero una mujer sí. ¿Qué soplapollez es ésa?
Entiendo que estéticamente no guste, igual que estéticamente una mujer con pantalones hace unos cuantos siglos era horrible. Sin ir más lejos, yo misma me depilo porque reconozco que estoy en esa vorágine social femenina de no sentirse cómoda si se tiene un exceso de vello. Pero de ahí a mirar mal a otra mujer simplemente porque ha decidido que ella sí puede bajarse del tíovivo estúpido que se ha creado en torno a nosotras hay un puñetero abismo.
Algún día, espero que haya igualdad con cabeza. Igualdad basada en nuestras enriquecedoras diferencias y en vernos como personas y no como tíos y tías. Educación de sujetarle la puerta al que viene detrás solo porque viene detrás, no por ser hombre o mujer. Igualdad en darle las semanas de baja necesarias a una persona que necesite cuidar de su bebé, sea hombre o mujer. Respeto por el chico que decide cuidarse ("jaja, marica") y por la chica que prefiere ir cómoda ("¿No deberías arreglarte más? Con lo guapa que podrías estar...") y viceversa.
Empezar a vernos como personas, respetando las elecciones del otro y sus preferencias. Pero lo veo lejos, muy lejos, porque las primeras que tenemos que salirnos del redil somos nosotras. Y el peor redil que hay es el que ni siquiera sabemos que existe.
No soy excesivamente feminista, o quizás lo correcto sería decir que tengo un feminismo dividido en compartimentos estancos. Por ejemplo, obviamente creo en la igualdad de salarios desempeñando el mismo cargo hombres y mujeres, pero me la repampinfla bastante la igualdad en la lengua. Me niego a dar patadas al diccionario gratuitas solo porque las mujeres no podamos quitarnos el complejo de inferioridad.
Aquí muchas estaréis desacuerdo conmigo, y lo entiendo y respeto. Pero es que yo no me veo como mujer, me veo como INDIVIDUO. Y como individuo me da igual que se diga "Hola a todos" y no "Hola a todxs/tod@s" de la misma manera que a los hombres les da igual que no haya "periodistos". A los hombres les da igual.
A los hombres les da igual que existan tíos a lo Brad Pitt, pueden mirarse al espejo con todos sus defectos supuestamente alejados del ideal de belleza masculino y sentirse bien consigo mismos. Las mujeres no. Las mujeres siempre tenemos esa Natalie Portman inalcanzable en nuestra cabeza a la que buscamos emular, esos pechos turgentes, redondos, perfectos y naturalmente imposibles que queremos tener, esos labios carnosos, esas narices chiquititas, esa cintura muchas veces desproporcionadamente estrecha. Las dietas y el ejercicio traspasan el querer estar sano y van más allá, llegando incluso a la cirugía.
No estoy en contra de la cirugía. No estoy en contra de que cualquier persona haga lo que crea necesario para sentirse mejor consigo misma siempre que no se haga daño. Pero me jode, me repatea y me cabrea que sea una mayoría de mujeres las que seguimos auto-imponiéndomos todas las mierdas de la sociedad y que en cuanto vemos a una que se sale de esa barrera (como la chica que no se depila) seamos de las primeras en tirar piedras basándonos en unos argumentos que nos han metido a capón todos estos años sin una puñetera base científica.
Depilarse NO es higiénico. El vello tiene una función protectora y preserva la humedad en los sitios en los que la piel lo necesita. No lavarse es lo que no es higiénico. George Clooney tiene pelos en el pecho y estoy segura de que el ya mencionado Brad Pitt no se rasura las pelotas ni las axilas. Y no pasa nada. A nadie se le ocurre decir "uf, con esa pelambrera seguro que huele mal". No. Pero una mujer sí. ¿Qué soplapollez es ésa?
Entiendo que estéticamente no guste, igual que estéticamente una mujer con pantalones hace unos cuantos siglos era horrible. Sin ir más lejos, yo misma me depilo porque reconozco que estoy en esa vorágine social femenina de no sentirse cómoda si se tiene un exceso de vello. Pero de ahí a mirar mal a otra mujer simplemente porque ha decidido que ella sí puede bajarse del tíovivo estúpido que se ha creado en torno a nosotras hay un puñetero abismo.
Algún día, espero que haya igualdad con cabeza. Igualdad basada en nuestras enriquecedoras diferencias y en vernos como personas y no como tíos y tías. Educación de sujetarle la puerta al que viene detrás solo porque viene detrás, no por ser hombre o mujer. Igualdad en darle las semanas de baja necesarias a una persona que necesite cuidar de su bebé, sea hombre o mujer. Respeto por el chico que decide cuidarse ("jaja, marica") y por la chica que prefiere ir cómoda ("¿No deberías arreglarte más? Con lo guapa que podrías estar...") y viceversa.
Empezar a vernos como personas, respetando las elecciones del otro y sus preferencias. Pero lo veo lejos, muy lejos, porque las primeras que tenemos que salirnos del redil somos nosotras. Y el peor redil que hay es el que ni siquiera sabemos que existe.
jueves, 27 de junio de 2013
El Nigroamante
"No fue amor a primera vista. Nos caímos bien desde el principio pero no hubo ni flechazos ni mariposas ni viento revolviendo sus cabellos a cámara lenta. Hubo cenas de McDonald, paseos hasta el autobús nocturno, carcajadas en el cine, miles de conversaciones y onomatopeyas aporreadas en el teclado. Un día, sin saber cómo, supe que no podría vivir sin ella. No se lo llegué a decir nunca.
Ahora, acunando su cadáver mientras entono mantras y trazo con sangre las runas arcanas que la traerán de vuelta pienso que voy a tener que explicarle muchas cosas. Joder. "
martes, 25 de junio de 2013
Burning up a sun just to say goodbye II
La vida pasa. Los problemas cambian. Algunos evolucionan, otros se solucionan, muchos aparecen. Todos los días hay algo que nos ronda la cabeza, más o menos grave. Y esta gravedad depende mucho del cristal con el que se mire.
Siempre tengo problemas. Más grandes o más pequeños. Algunas veces me intentan robar el sueño, otras muchas lo consiguen. A veces no son ni mis propios problemas.
Pero hay algo que siempre ha sido sagrado. Cuando yo duermo, sueño. Da igual lo triste que me encuentre, da igual lo enfadada que esté, da igual que me reconcoma una preocupación. En el momento en que yo me tumbo para dormir obligo a mi cerebro a pensar en historias.
Historias mías o de otra gente, que he visto, que he leído, que he escuchado.
He visto barcos dirigibles planear sobre grandes páramos, he desarrollado poderes mutantes, he acompañado a Rose Tyler como agente de Torchwood, he conocido a Muerte en su día mortal, he oído un recital de jazz a manos de Lucifer, jugué al Quidditch, visité el Bosque Negro, llevé mi toalla por toda la galaxia y me tomé un té en Baker Street.
Así que ahora mismo, terminando otro mundano lunes lleno de problemas de muggles, espero con anticipación la hora de irme a dormir. Siempre me ha encantado dormir porque he tenido la suerte de que siempre ha sido sinónimo de soñar.
Parece que nos intentan machacar día a día. Crisis, recortes, políticos inútiles, trabajos mal pagados, facturas, problemas con la gente, perspectivas negras de futuro. Pero si hay algo que no me van a quitar es la sonrisa al apoyar mi cabeza en la almohada y pensar en esas historias que tanta gente me ha regalado y que me ayudan a escalar un día más.
Así que una vez más, creadores del mundo, gracias :)
Siempre tengo problemas. Más grandes o más pequeños. Algunas veces me intentan robar el sueño, otras muchas lo consiguen. A veces no son ni mis propios problemas.
Pero hay algo que siempre ha sido sagrado. Cuando yo duermo, sueño. Da igual lo triste que me encuentre, da igual lo enfadada que esté, da igual que me reconcoma una preocupación. En el momento en que yo me tumbo para dormir obligo a mi cerebro a pensar en historias.
Historias mías o de otra gente, que he visto, que he leído, que he escuchado.
He visto barcos dirigibles planear sobre grandes páramos, he desarrollado poderes mutantes, he acompañado a Rose Tyler como agente de Torchwood, he conocido a Muerte en su día mortal, he oído un recital de jazz a manos de Lucifer, jugué al Quidditch, visité el Bosque Negro, llevé mi toalla por toda la galaxia y me tomé un té en Baker Street.
Así que ahora mismo, terminando otro mundano lunes lleno de problemas de muggles, espero con anticipación la hora de irme a dormir. Siempre me ha encantado dormir porque he tenido la suerte de que siempre ha sido sinónimo de soñar.
Parece que nos intentan machacar día a día. Crisis, recortes, políticos inútiles, trabajos mal pagados, facturas, problemas con la gente, perspectivas negras de futuro. Pero si hay algo que no me van a quitar es la sonrisa al apoyar mi cabeza en la almohada y pensar en esas historias que tanta gente me ha regalado y que me ayudan a escalar un día más.
Así que una vez más, creadores del mundo, gracias :)
| "The roar of our stars" de Alice X. Zhang |
domingo, 16 de junio de 2013
Pétalos que sueñan
Hoy diría que es un día especial, pero no es más especial que otros para mí.
Hoy es el cumple de Lis. Muchos no necesitáis que os diga quién es Lis. ¿Por qué, entonces, no es un día especial para mí?
Tengo la suerte de que todos los días que hablo con ella son especiales. Me saca una sonrisa siempre, acabamos a carcajadas la mayoría de las veces, compartimos miedos y sueños. Me pide consejo sin saber lo sabia que es ella realmente. Se considera Niña Perdida cuando es la Niña con el camino más claro que he conocido en mi vida.
Dice sentirse pequeña a veces mientras se rodea de gente más de diez años mayor manteniéndose a su nivel. Es una Niña, sí. Se emociona, se enfada, se hunde y resurge. Podría parecer vergonzoso que alguien mucho menor que yo, apenas entrando en los 20, sea capaz de tirar de mí en algún momento. Pero como la conozco no es una vergüenza, es un honor.
Nuestra relación no fue así desde el principio, pero no cambio nada si eso significa que nos ha llevado a estar como estamos en la actualidad.
Podría seguir divagando sobre ella pero todo se quedaría corto. Hay que conocerla y conocerla bien es quererla sin remedio, como me ha pasado a mí.
Feliz Cumpleaños, Lis. Gracias por ser nuestro pensamiento alegre para volar.
Hoy es el cumple de Lis. Muchos no necesitáis que os diga quién es Lis. ¿Por qué, entonces, no es un día especial para mí?
Tengo la suerte de que todos los días que hablo con ella son especiales. Me saca una sonrisa siempre, acabamos a carcajadas la mayoría de las veces, compartimos miedos y sueños. Me pide consejo sin saber lo sabia que es ella realmente. Se considera Niña Perdida cuando es la Niña con el camino más claro que he conocido en mi vida.
Dice sentirse pequeña a veces mientras se rodea de gente más de diez años mayor manteniéndose a su nivel. Es una Niña, sí. Se emociona, se enfada, se hunde y resurge. Podría parecer vergonzoso que alguien mucho menor que yo, apenas entrando en los 20, sea capaz de tirar de mí en algún momento. Pero como la conozco no es una vergüenza, es un honor.
Nuestra relación no fue así desde el principio, pero no cambio nada si eso significa que nos ha llevado a estar como estamos en la actualidad.
Podría seguir divagando sobre ella pero todo se quedaría corto. Hay que conocerla y conocerla bien es quererla sin remedio, como me ha pasado a mí.
Feliz Cumpleaños, Lis. Gracias por ser nuestro pensamiento alegre para volar.
jueves, 6 de junio de 2013
No leáis Canción de Hielo y Fuego
Hola a todos. Si este título no os impulsa directamente a ponerme a caldo en los comentarios o redes sociales de vuestra elección, os argumentaré por qué he dicho esto.
Primero quiero dejar claro que leer es una afición excepcional que apruebo y aplaudo, así que si queréis leer por el gusto de leer, leed. Canción de Hielo y Fuego, El Señor de los Anillos, El Principito, Harry Potter o los prospectos de los medicamentos. Lo que os dé la gana porque os dé la gana y cuando os dé la gana.
Hecha esta aclaración paso a enseñar mis credenciales hipster:
Así que efectivamente estáis con una de esas personas old school que ya leían a Martin antes de que fuera guay y se hiciera mainstream por la serie de televisión. Me voy a mi Starbucks con mi premio a la más repelente, JÁ.
A pesar de todo esto, tengo que decirlo.
RAZONES POR LAS QUE NO LEER CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO:
- Porque creas que es necesario para disfrutar de la serie
- Porque alguien te diga que es necesario para disfrutar de la serie
- Por regodearte en todas las diferencias que hay y mutar en un frikismikis que saque pegas a todo lo que hagan en pantalla
- Por creer que eso te va a hacer superior a cualquier otro aficionado a la saga
RAZONES POR LAS QUE LEER CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO
- Te gusta leer
- Te apetece leer la saga
Parece que he descubierto América, pero es increíble la de aficionados del bando lector que están siendo un auténtico coñazo con todo esto. Yo no recomiendo Canción de Hielo y Fuego a todo el mundo. No es para todo el mundo. Si os pareció que Tolkien era un pesado con sus bosques y sus cantos, Martin mete el mismo relleno sustituyendo por banquetes, violencia, sexo y escatología variada (y detallada. Sé más del tránsito intestinal de Tyrion Lannister que del mío propio). Pero eso no os lo dirán, os dirán "¿¿Cómo puedes ver la serie sin leer el libro?? ¡¡No sabes lo que te estás perdiendo!! OMG!!!11!!11UNOUNO"
Y yo os digo: no es para tanto. En serio. El libro es mejor en muchas cosas y peor en otras tantas. Hay mucho más detalle y muchos más personajes, pero no todo es bueno. Y además esperamos mucho más entre entrega y otra, así que mira tú la gracia.
Otro pequeño detalle que la gente parece olvidar es que Martin es mejor guionista que escritor. Martin ha escrito estos libros visualizando todo. Y cuando digo todo es ABSOLUTAMENTE TODO. Por lo tanto, esa escena aleatoria de la serie en la que vemos dos o tres segundos de bandejas con platos en un salón con un par de estandartes de fondo en el libro se convierten en párrafos y párrafos (en ocasiones páginas) de descripciones exaustivas de esos platos, esa estancia y esos estandartes. Que luego no llevan a nada, añado.
Así que no es oro todo lo que reluce ni bueno todo lo que Martin escribe. Yo seguiré leyendo porque la historia, obviamente, me gusta, pero de ahí a defender descerebradamente todo lo que este hombre aporree sobre un teclado, y más tardando cinco años entre entrega y entrega, pues como que no.
Y vosotros, espectadores de la serie, leed si os apetece y si os da la real gana. Hay cosas muy chulas, hay pasajes de aplaudir, hay cambios sustanciales y hay partes infumables. Como en cualquier libro. Y punto.
Primero quiero dejar claro que leer es una afición excepcional que apruebo y aplaudo, así que si queréis leer por el gusto de leer, leed. Canción de Hielo y Fuego, El Señor de los Anillos, El Principito, Harry Potter o los prospectos de los medicamentos. Lo que os dé la gana porque os dé la gana y cuando os dé la gana.
Hecha esta aclaración paso a enseñar mis credenciales hipster:
![]() |
Edición del año 2005 de Festín de Cuervos en inglés porque no pude esperar a la traducción. |
A pesar de todo esto, tengo que decirlo.
RAZONES POR LAS QUE NO LEER CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO:
- Porque creas que es necesario para disfrutar de la serie
- Porque alguien te diga que es necesario para disfrutar de la serie
- Por regodearte en todas las diferencias que hay y mutar en un frikismikis que saque pegas a todo lo que hagan en pantalla
- Por creer que eso te va a hacer superior a cualquier otro aficionado a la saga
RAZONES POR LAS QUE LEER CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO
- Te gusta leer
- Te apetece leer la saga
Parece que he descubierto América, pero es increíble la de aficionados del bando lector que están siendo un auténtico coñazo con todo esto. Yo no recomiendo Canción de Hielo y Fuego a todo el mundo. No es para todo el mundo. Si os pareció que Tolkien era un pesado con sus bosques y sus cantos, Martin mete el mismo relleno sustituyendo por banquetes, violencia, sexo y escatología variada (y detallada. Sé más del tránsito intestinal de Tyrion Lannister que del mío propio). Pero eso no os lo dirán, os dirán "¿¿Cómo puedes ver la serie sin leer el libro?? ¡¡No sabes lo que te estás perdiendo!! OMG!!!11!!11UNOUNO"
Y yo os digo: no es para tanto. En serio. El libro es mejor en muchas cosas y peor en otras tantas. Hay mucho más detalle y muchos más personajes, pero no todo es bueno. Y además esperamos mucho más entre entrega y otra, así que mira tú la gracia.
Otro pequeño detalle que la gente parece olvidar es que Martin es mejor guionista que escritor. Martin ha escrito estos libros visualizando todo. Y cuando digo todo es ABSOLUTAMENTE TODO. Por lo tanto, esa escena aleatoria de la serie en la que vemos dos o tres segundos de bandejas con platos en un salón con un par de estandartes de fondo en el libro se convierten en párrafos y párrafos (en ocasiones páginas) de descripciones exaustivas de esos platos, esa estancia y esos estandartes. Que luego no llevan a nada, añado.
Así que no es oro todo lo que reluce ni bueno todo lo que Martin escribe. Yo seguiré leyendo porque la historia, obviamente, me gusta, pero de ahí a defender descerebradamente todo lo que este hombre aporree sobre un teclado, y más tardando cinco años entre entrega y entrega, pues como que no.
Y vosotros, espectadores de la serie, leed si os apetece y si os da la real gana. Hay cosas muy chulas, hay pasajes de aplaudir, hay cambios sustanciales y hay partes infumables. Como en cualquier libro. Y punto.
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